Una confusión común es pensar que contabilidad y contabilidad electrónica son lo mismo. No lo son. La contabilidad existe como obligación mercantil y fiscal; la contabilidad electrónica es una forma específica de enviarla o presentarla ante el SAT.
Hay regímenes que pueden estar exceptuados de ciertos envíos electrónicos, pero eso no significa que puedan operar sin registros, soporte y documentación.
Si la autoridad solicita información, la empresa debe poder demostrar sus operaciones con registros, pólizas, CFDIs, estados financieros y documentos que expliquen lo que ocurrió.
