Una carta invitación no debe tratarse como un correo más. Normalmente llega porque la autoridad detectó diferencias entre lo declarado, los CFDIs, retenciones, ingresos o información de terceros.
Hoy los problemas más frecuentes aparecen en diferencias de IVA, retenciones e ingresos. Si la empresa no revisa el origen de la diferencia, el siguiente paso puede ser una vigilancia profunda, una videollamada con la autoridad o una auditoría formal.
La mejor respuesta no es contestar rápido sin revisar. Primero hay que comparar contabilidad, CFDIs, bancos, declaraciones y papeles de trabajo. La respuesta debe salir de evidencia, no de intuición.
